martes, 22 de mayo de 2012

Tratamiento del dolor crónico con opioides en pacientes geriátricos


El dolor según la IASP es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión presente o potencial o descrita en términos de la misma.
La escala más utilizada para la valoración del dolor es la EVA, que consiste en una linea horizontal o vertical de 10 cm, en la cual cada extremo marca sin dolor y el máximo dolor posible sufrido.

El objetivo del manejo del dolor crónico geriátrico es aliviar el dolor, más que erradicarlo, y llegar a la optimización de las AVD del paciente geriátrico. Para ello habrá que empezar con la administración de dosis más pequeñas que sean eficaces para ir valorando la mejor relación entre beneficios y riesgos. También hay que implementar medidas físicas y psicológicas.
Hoy en día es frecuente tener numerosos pacientes geriátricos que padecen dolor por el aumento de la población anciana, el aumento del síntoma de dolor con la edad y las posibilidades terapéuticas para paliar el dolor. Sin embargo, existen barreras que hay que salvar (el sentido de fatalismo que hace  considerar al dolor en el anciano como algo normal, el deseo de ser un buen paciente resignándose a su dolor como algo inevitable, un exceso del miedo a los opiáceos en la sociedad actual, que traduce las consecuencias del uso recreativo de la heroína como algo común con el empleo médico y controlado de opioides, la necesidad de un mayor número de servicios específicos para el tratamiento del dolor, menos limitaciones financieras y la necesidad de una mejor formación de los profesionales en el uso de las medidas de control ante el dolor en el paciente geriátrico.
La prevalencia del dolor se ve aumentado cada 10 años de vida y las causas más importantes son las oncológicas, aunque las no oncológicas empiezan a ser causa del dolor a partir de los 50 años, como el dolor facetario articular, que provoca problemas en la espalda en numerosos pacientes, polimialgia reumática, enfermedad de Pager, neuropatías, patología vascular periférica y coronaria.
En la actualidad hay muchos pacientes geriátricos que no tienen controlado el dolor y esto puede producir un deterioro en el aspecto cognitivo, depresión, trastornos del humor y reduce la actividad y la calidad de la vida diaria de los mismos.
Las diferencias farmacocinéticas consecuentes a la edad y a las enfermedades presentes en cada anciano pueden influir a los distintos procesos del proceso de actuación del fármaco, que son la absorción, la distribución, metabolización y eliminación. Esto hay que tenerlo en cuenta para el tratamiento, además existen cambios fisiológicos y patológicos relacionados con la edad que pueden llegar a modificar la farmacodinamia de numerosos fármacos. El número de neuronas, ramificaciones dendríticas y sinapsis son menores en el anciano lo que permite que haya un déficit funcional dopaminérgico, serotoninérgico, colinérgico y gabaérgico, que provoca que algunos fármacos que actúan sobre estos sistemas puedan facilitar efectos adversos como los delirios por ejemplo (benzodiazepinas con opioides).
Para realizar un buen tratamiento es esencial conocer las peculiaridades tanto del fármaco como del paciente geriátrico, por lo que en vez de centrarnos en su edad cronológica, lo haremos en su edad funcional (capacidades funcionales y condiciones comórbidas).
Hay opioides que por producir metabolitos tóxicos no son muy aconsejables en estos pacientes, como la metadona, meperidina y el dextropropoxifeno, en el anciano se requiere una menor dosificación de opioides pero no debemos olvidar que esta tiene que ser individualizada hasta llegar a una respuesta clínica adecuada, administrándolos mediante la vía transdérmica y la vía oral, pudiendo proporcionar una mejor calidad de vida.
El problema de las interacciones farmacológicas debe tenerse en consideración, sin embargo, se permite el uso conjunto de opioides con antidepresivos, anticomiciales, corticosteroides, bifosfonatos, etc., que pueden mejorar el control de distintos tipos de dolor. La potenciación de los fármacos opiáceos y de los AINE en el dolor inflamatorio se permite, sin embargo, los AINE tienen distintos efectos adversos sobre la mucosa digestiva y sobre todo a nivel renal y cardiocirculatorio. Por lo que para hacer un uso conjunto de opiáceos con otros fármacos tendremos que tener en cuenta la función hepática y renal.


Sociedad Española del dolor:
http://portal.sedolor.es/


Bibliografía:
Álamo C. Opioides y dolor crónico en el paciente geriátrico. Del reto al éxito. Rev. Soc. Esp. Dolor. 2008. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-80462008000700001&script=sci_arttext

lunes, 21 de mayo de 2012

Proceso de atención en enfermería geriátrica y gerontología (Necesidades según Virginia Henderson)

Los modelos de enfermería nos proporcionan el sistema de valores desde el cual los enfermeros afrontan su rol, evaluan los problemas de salud y planifica sus objetivos específicos, desde el rol autónomo y desde el rol de colaboración con el resto de sanitarios.
Los valores y postulados del modelo de Virginia Henderson se adaptan muy especialmente a la atención gerontológica y lo hacen comprensible y compatible con los objetivos interdisciplinarios, reforzando el liderazgo de la enfermera dentro del equipo de atención.
El proceso enfermero es la articulación de todas las actividades enfermeras sobre la base del método científico de trabajo, instrumento interdisciplinar y universal, basado en la utilización sistemática de una secuencia ordenada, razonada, coherente y retroactiva de actividades.
Partes de un Proceso enfermero:
-          Valoracion: Obtención de datos objetivos y subjetivos
-          Diagnósticos: Para la formulación diagnóstica se hará uso del código NANDA
-          Planificación: Se destacarán los objetivos esperados, así como las intervenciones enfermeras para poder conseguirlos.
-          Ejecución: Se llevarán a cabo todas las intervenciones enfermeras
-          Evaluación: Se realizará una comparativa entre objetivos deseados y objetivos cumplidos, para modificar o seguir con esos cuidados.
En los últimos 20 años se han producido grandes cambios, tanto en los servicios comunitarios como sanitarios, que es necesario integrar en la atención específica a la población anciana y en la formación de los profesionales, y esos cambios son:
Un aumento de la etapa vital de la vejez.
Integración de nuevas terapéuticas en el abordaje de los problemas de salud en pacientes geriátricos.
Diversificación de los recursos de la comunidad.
Nuevas formas organizativas y filosofías de trabajo.

Conceptos básicos del modelo V. Henderson

Necesidad:
Se entiende por necesidad fundamental como un requerimiento y no una carencia. Las necesidades que precisa una persona para satisfacer de forma independiente una necesidad fundamental son de tipo físico, psicológico, social y espiritual.
Las 14 necesidades de Virginia Henderson son:
        1. Respirar con normalidad.
        2. Comer y beber adecuadamente.
        3. Eliminación de los desechos del organismo.
        4. Moverse y mantener una postura adecuada.
        5. Dormir y descansar.
        6. Vestirse y desvestirse.
        7. Mantener la temperatura corporal.
        8. Mantener la higiene corporal.
        9. Evitar los peligros del entorno.
        10. Comunicarse, explicar emociones, necesidades, miedos y opiniones.
        11. Creencias y religión: poder expresar y actuar de acuerdo a las creencias y religión de cada uno.
        12. Trabajar: para sentirse realizado, útil y parte de la sociedad.
        13. Recreación y ocio: tiempo de distracción, disfrute y relajación.
        14. Estudiar, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un descubrimiento normal de la salud.

Independencia:
Hace referencia a las acciones que la persona lleva a cabo para conseguir el máximo estado de bienestar y de salud, desarrollando sus competencias reales y potenciales.

Dependencia:
Es la inadecuación y/o insuficiencia, real o potencial, de las acciones que la persona lleva a cabo por sí misma, para satisfacer las necesidades básicas, teniendo en cuenta la edad, sexo, etapa de desarrollo y situación de salud en la que se encuentra.
También entenderemos como dependencia, las dificultades y/o insuficiencia del entorno familiar para asegurar la satisfacción de las necesidades básicas.
Una importante característica que diferencia a la tercera edad de otras etapas de la vida, es que éstas son personas frágiles y vulnerables a los cambios internos y externos.


Bibliografía:
Vernet Aguiló. F. Conceptos báscos de enfermería en la atención gerontológica según el modelo de V.       Henderson. 2007. Gerokomos. Madrid. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-928X2007000200004&script=sci_arttext

Valoración de la esfera funcional


El termino funcional, se refiere a la capacidad de realizar las distintas acciones que componen nuestro día a día de forma autónoma. El deterioro funcional es predictor de mala evolución clínica y de mortalidad en pacientes ancianos.
Esta evaluación nos permite diseñar tratamientos integrales y planes de cuidados específicos para el paciente, según su condición.
La finalidad de las escalas que existen para esta valoración, es la de identificar aquellas actividades de la vida diaria que están deterioradas. Existen tres tipos de actividades de la vida diaria, las básicas (ABVD), las instrumentales (AIVD) y las avanzadas (AAVD).
Las ABVD miden las actividades esenciales para el autocuidado como contener esfínteres, comer, usar el retrete, asearse, vestirse, andar, etc. Un aspecto a destacar sería que su deterioro es ordenado e inverso, comparado a su adquisición a lo largo de su infancia. Las escalas más conocidas son el índice de Katz, el de Barthel y en España la escala funcional de la Cruz Roja.
Las AIVD miden las actividades necesarias para que una persona pueda ser independiente dentro de la comunidad (actividades que permiten relacionarse con el entorno), es decir, que pueda ir a comprar al mercado, que pueda hacer la comida, que pueda realizar la limpieza de su hogar, etc. La principal limitación de estas actividades son los factores como el sexo, la cultura y las preferencias personales. Estas actividades son de más utilidad a la hora de detectar los primeros niveles de deterioro y la escala usada es la de Lawton y Brody.
Las AAVD se componen de las actividades más complejas como el ocio, deportes, trabajos, el transporte o actividades religiosas.

ESCALAS
Índice de Katz: 6 ítems (Baño, vestirse, uso del retrete, movilidad, continencia y alimentación)
-          Si el item lo realiza de forma independiente o con poca asistencia à 1 punto
-          Si necesita de gran ayuda o no lo puede realizar à 0 puntos
-          Los pacientes se dividen según su independencia de A a G, siendo A la máxima independencia y G la máxima dependencia.
Índice de Barthel: 10 Ítems (Comida, baño, vestido, arreglo, deposición, micción, ir al retrete, traslado cama/sillón, deambulación y subir y bajar escaleras)
-          La puntuación es de 0 a 100:
o   <20: dependencia total
o   20-40: dependencia grave
o   45-55: dependencia moderada
o   > o = 60: dependencia leve
Escala funcional de la Cruz Roja: puntuación de 0 a 5

Escala de Lawton y Brody: 8 Ítems (uso del teléfono, ir de compras, preparar la comida, tareas del hogar, lavar la ropa, utilizar transportes, controlar la medicación y manejar el dinero)

Bibliografía:
-          Trigás Ferrín M.; Ferreira González L.; Meijide Míguez H. Escalas de valoración funcional en el anciano. Galicia Clin 2011; 72 (1): 11-16. Disponible en: http://www.galiciaclinica.info/PDF/11/225.pdf

El envejecimiento: teoría de los radicales libres

La definición de envejecimiento según la OMS es: "Proceso fisiológico que comienza en la concepción y ocasiona cambios en las características de las especies durante todo el ciclo de la vida, esos cambios producen una limitación de la adaptabilidad del organismo en relación con el medio. Los ritmos a que estos cambios se producen en los diversos órganos de un mismo individuo o en distintos individuos no son iguales".
La teoría en la que nos vamos a centrar de los radicales libres surgió al considerar el fenómeno del envejecimiento desde el punto de vista de que un único proceso común, modificable por los factores ambientales y genéticos, sería la responsable del envejecimiento y la muerte de todos los organismos. 
La primera vez que se postula la teoría de los radicales libres fue en 1950 por  Harnan, el mismo que vuelve a retocarla 22 años después, en 1972
En la actualidad, el proceso de envejecimiento es consecuencia de un factor endógeno y un factor exógeno. El factor endógeno proviene de la naturaleza de la célula y de su código genético que rige su existencia y en consecuencia la del sistema que pueda llegar a formar el conjunto de células. Cada célula ya posee desde su creación una longevidad concreta que de no haber otros factores sufre la muerte celular (apoptosis).
Los factores exógenos, originan en elementos vitales provenientes del ambiente y que son requeridos por la célula para su funcionamiento fisiológco como compuestos de O2 o N2, productos que son generados en los distintos procesos metabólicos tanto de la membrana celular como del citoplasma u orgánulos que se encuentran en él.
Estos compuestos generan radicales libres, que por su elevada reactividad debida a electrones desapareados, que en su última capa de valencia, o por su alto potencial de oxidación, reaccionan con una serie de moléculas importantes para la vida (proteínas, lípidos, ácidos nucleicos y carbohidratos), alterando la estructura y funcionalidad de las mismas dentro de la célula.
Los radicales libres son especies libres químicas capaces de tener una existencia independiente que contiene electrones desapareados que tienen un tiempo de existencia definido, que dependerá de las condiciones bajo las que se genere el radical libre.
Las especies son radicales derivados del oxígeno como el anión superóxido (O2-) y el radical HO y no radicales como el peróxido de hidrógeno (denominados ERO).
Las especies reactivas de nitrógeno (denominadas ERN), que intervienen en reacciones de envejecimiento celular son el óxido nítrico y peroxi nitritos. Se ha comprobado que la actividad de estas especias químicas causa daños importantes en las membranas celulares y en los orgánulos ubicados en el citoplasma (principalmente en las mitocondrias, que se produciría un proceso degenerativo que acelera el envejecimiento.
Los daños generados por las ERO y ERN incluyen cambios en las macromoléculas celulares, como proteínas, donde se puede perder la reactividad enzimática; lípidos, en los que la peroxidación modifica la estructura de la membrana y el ADN, dando sitio a una mutagénesis y carcinogénesis.

Bibliografia:
-         Conceptos generales relacionados con envejecimiento. Instituto nacional de geriatría. Disponible en: http://www.ingerchile.cl/vistas/conceptos.html
-         Vargas F.; Rivas C.; Nursarnaa A.; Zoltan T. Reacciones de radicales libres con relevancia biológica en la teoría del envejecimiento. Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. 2007. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=93320202

Conceptos básicos para la atención enfermera en pacientes geriátricos


Dentro del equipo multidisciplinar, en los ambitos específicos de atención gerontológica y a la comunidad, la enfermera es el líder indiscutible del equipo, ya que es el único profesional preparado y entrenado para trabajar según un plan de cuidados integral enfocado a la persona. 
El enfermero debe prestar cuidados especializados a pacientes geriátricos con un nivel de competencias aptas para ello, así como distintas habilidades para saber integrar conocimientos y enseñar, poder liderar y ser competente en la administración de servicios de geriatría.
Los modelos de Enfermería nos aportan el sistema de valores desde el cual la enfermera afronta su rol, evalúa los problemas de salud y organiza sus objetivos específicos a realizar de cuidados a la persona desde el rol autónomo y desde el rol de colaboración con otros miembros saniarios.
En el modelo de Virginia Henderson, los valores y postulados se adaptan muy especialmente a la atención gerontológica y lo hacen comprensible y compatible con los objetivos interdisciplinarios, reforzando el liderazgo de la enfermera dentro del equipo multidisciplinar.
La gestión de servicios de geriatría tendrá cada vez más importancia al establecer estándares de calidad para residencias de personas ancianas que incorporen un requerimiento legal para su licencia de funcionamiento (enfermera especializada en geriatría y gerontología). Esto es importante en los demas servicios ya que los enfermeros cumplen un rol importante en la planificación, implementación y gestión de los servicios para la tercera.
Es importante que la enfermera pueda proporcionar servicios de promoción de la salud y de prevención de riesgos específicos para personas geriátricas específicas. La evidencia científica es hoy en día una herramienta muy útil, por lo que hay que saber utilizarla, ya que con ello lograremos un óptimo cuidado enfermero del paciente a través de las decisiones clínicas y la elaboración de un plan de cuidados, así como en el registro de todos los datos objetivos y subjetivos para un buen trabajo en equipo y el mantenimiento o mejora del bienestar de los pacientes.
La habilidad docente de la enfermera requiere tener una buena base cognitiva, para poder transmitir la información, a través de distintos métodos y tecnologías al paciente, a grupos e incluso a la familia.
La atención global en salud, evaluará diferentes modelos nacionales e internacionales de atención en geriatría y los distintos sistemas y politicas de salud, analizarán el impacto de una sociedad envejecida en el sistema de salud, evaluará la influencia de los sistemas de acceso, disponibilidad y posibilidad de cuidado de pacientes geriátricos y contrastará oportunidades y dificultades para la planificación e implementación de los recursos en función del nivel de independencia de la persona y su familia.
Por lo tanto un buen enfermero que esté tratando con un paciente, en este caso geriátrico, deberá proporcionar una participación activa a éste en los aspectos de su cuidado propio, así como involucrar a todas las personas de su círculo para que le puedan ayudar, asegurándose una buena calidad de cuidados que vayan a recibir según sus necesidades. También importante promover cuidados preventivos y cuidados a esos pacientes terminales como herramienta de una buena práctica enfermera.

Bibliografía:
-          Souza Almeida A. Competencias de enfermería para la atención de personas mayores III. Revista Especialidades Enfermeras [en línea] 2006 enero - febrero; 2(1). Disponible en: http://www.especialidadesenfermeras.com/revista/articulos/articulo2.htm [ISSN 1885-3285].

-          Bonnafont Castillo A, Sadurni Bassols C. Enfermeria Geronto-geriátrica: concepto, principios y campos de actuación. 2007. Disponible en: http://www.arrakis.es/~seegg/documentos/libros/pdflibro/Cap5.pdf