miércoles, 23 de mayo de 2012

Escalas usadas para la vlaoración de las UPP


Las úlceras por presión se define como cualquier área dañada en la piel y tejido subyacente causado por una presión prolongada sobre un plano duro.
En España la prevalencia es importante, siendo de un 8,91% en hospitales, 9,11% en centros de atención primaria y 13% en residencias geriátricas.
Según la evidencia y los distintos estudios la prevención es el método más  eficaz para tratar el problema de las UPP, para ello se distinguen cuatro áreas en la aplicación de este método:
-          Valoración del riesgo de desarrollar una UPP
-          Cuidados de la piel
-          Reducción de la presión (con medidas generales, mediante el uso de superficies especiales de manejo de la presión y locales, mediante apósito y otros materiales específicos.
-          Educación
En la valoración sobre el riesgo de desarrollar  una UPP en un paciente, se recomienda realizar una evaluación en la primera toma de contacto con cada paciente que accede al sistema sanitario, para poder identificar que medidas de prevención necesitan e identificar los factores específicos que los ponen en esa situación de riesgo.
Una escala de valoración del riesgo de desarrollar UPP es un instrumento que determina una puntuación en función de los distintos parámetros considerados como factores de riesgo. Así mismo sus objetivos son:
1.       Identificar de manera precoz a los pacientes que puedan presentar UPP en base a la presencia de factores de riesgo.
2.       Proporcionar un criterio objetivo para la aplicación de medidas preventivas en función del nivel de riesgo.
3.       Clasificar a los pacientes en función del grado de riesgo, con fines de estudios epidemiológicos y/o de efectividad.
Una revisión reciente encuentra cinco ventajas adicionales al uso de las escalas de valoración del riesgo, ya que asegura la asignación eficiente y efectiva de recursos preventivos limitados, sirve de soporte de las decisiones clínicas, permite el ajuste de casos, en función del riesgo en estudios epidemiológicos, facilita el desarrollo de protocolos de valoración del riesgo y sirve como prueba en casos de litigios.
Una escala de valoración debe pues, tener los siguientes requisitos:
-          Una alta sensibilidad, definida como la habilidad de un test para identificar correctamente a los pacientes que tienen la enfermedad o condición entre todos los de riesgo.
-          Una alta especificidad, definida como la habilidad del test para identificar correctamente a los pacientes que no tienen la enfermedad o condición entre los que no son de riesgo.
-          Un buen valor predictivo: tanto positivo (cuántos de los pacientes con úlcera han sido catalogados de riesgo entre el total que la desarrollan), como negativo (cuántos pacientes sin úlcera han sido catalogados sin riesgo entre el total de los que no lo han desarrollado.
-          Tiene que ser de uso fácil.
-          Que muestre criterios claros y definidos que eviten la variabilidad entre interobservantes al máximo.
-          Aplicable en los diferentes contextos asistenciales.
Para que una escala pueda ser validada ha de demostrarse su eficacia en dos o más trabajos.

ESCALAS DE VALORACIÓN VALIDADAS:
Escala de Norton: Esta escala consta de 5 ítems, estado mental, incontinencia, movilidad, actividad y estado físico y es una escala negativa, lo que significa que a menor puntuación mayor riesgo de aparición de UPP, teniendo como valor máximo 16 puntos.

Escala de Waterlow: Tras la revisión de los factores que intervienen en la etiología y la patogénesis de las UPP, presentó una escala con seis subescalas (relacion talla/peso, continencia, aspecto de la piel, movilidad, edad/sexo, apetito) y cuatro categorías de otros factores de riesgo (malnutrición tisular, déficit neurológico, cirugía y medicación.

Escala de Braden: Consta de seis subescalas (percepción sensorial, exposición de la piel a la humedad, actividad física, movilidad, nutrición, roce y peligro de lesiones cutáneas). Los tres primeros subíndices miden factores relacionados con la exposición a la presión intensa y prolongada, mientras que los otros tres están en relación con la tolerancia de los tejidos a la misma.

Escala EMINA: Tiene una buena definición operativa de términos, lo que hace que disminuya la variabilidad entre interobservantes. Define el punto de corte en cuatro, aunque otras investigaciones sugieren que para hospitales de media estancia, el punto de corte sea de cinco.

Escala de Cubbin-Jackson: Específica para pacientes críticos. Consta de 10 ítems en total que puntúan de uno a cuatro la edad, peso, estado de la piel, estado mental, movilidad, estado hemodinámica, respiración, nutrición, incontinencia e higiene (es una escala de uso complejo).

Grupo nacional para el estudio y asesoramiento de úlceras por presión y heridas crónicas:

Bibliografía:
-          García Fernández, F.P.; Pancorbo Hidalgo, P.L.; Soldevilla Ágreda, J.J.; Blasco García, C. Escalas de valoración del riesgo de desarrollar úlceras por presión. Gerokomos. 2008; 19(3): 136-144. disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2008000300005

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